INDICE DE PÁGINAS.

lunes, 6 de mayo de 2013

Pucallpa - Iquitos

Empezaré esta entrada diciendo que a Iquitos sólo se puede ir o en avión o en barco, así que aprovecho para presentarles el barco en el cual viajamos: nuestro querido Henry II:

Y al equipo a bordo! 

Nosotros 9 y Adrià, un chico catalán que viajaba sólo.


Datos de interés para viajantes:
- Avión Lima - Iquitos: 95 dólares

Ahora, si quieres la opción aventura y barata te aconsejo la siguiente:
- Barco Pucallpa - Iquitos: 3 noches y 4 días = 90 - 100 soles (negociad si sois un grupo grande y además, estudiantes) con comida incluida.
- Chelas en el bar de dentro: 5 soles
- Conviene ir preparado con algo para pasar el tiempo: libros, comida (aunque te entra en el precio, es preciso llevar algo), bebida, agua!!, jabón, desodorante, loción anti-mosquitos, bloqueador solar, hamaca, manta para la noche, música, altavoces, algún instrumento: charango, guitarra, armónica, flauta...,  vamos, lo esencial para un viaje así, donde el tiempo se para y todos los días parecen iguales, aunque no lo son, y os diré por qué:

- Miercoles 18, anécdota 1 y 2.  
Llegamos al puerto de Pucallpa a eso de las 6:30am ya que el barco, según el Míster-capitán, salía a las 7am... Por supuesto, teniendo en cuenta la "hora peruana", el barco zarpó a las 2:00 pm. 
Nuestras "camas"
 No llevábamos ni 3 horas en el barco y de momento notamos un golpe fuerte (anécdota 1): habíamos encallado en la arena. Había peligro de que pasase eso, ya que no era época de lluvias y el cauce del río era menor, por ello, teníamos la mini barquita Henry II delante del barco para ir midiendo con una caña la profundidad del río y guiando al gran Henry. El golpe fue un caos: la gente loca, poniéndose los chalecos salvavidas, gritando, recogiendo todas sus cosas... nosotros? sentados en las hamacas viendo lo que pasaba. Eso si, si en los días siguientes pasara algo donde necesitáramos chalecos... no habría ni para la mitad de los pasajeros. Tardamos 20 minutos en salir de ese banco de arena, pero todo tranquilo, porque durante el dia encallamos 3 o 4 veces más. La gente? No se sacó el chaleco hasta el día siguiente! 
La famosa barquita guía
Esa misma noche, subimos al techo con una botella de ron y coca cola para acompañar la velada. En este viaje, eso de que aparezcan escopetas era la moda. Lo digo porque un chico de la tripulación se dirigió a nosotros escopeta en mano y nos dijo que como éramos gringos, no podíamos estar ahí y menos con música. Que era zona peligrosa, de asaltos, atracos... y más si veían un grupo en el techo de gringos como nosotros... Le dijimos que apagaríamos la música y la luz y no haríamos ruido  pues abajo la gente ya estaba durmiendo... Accedió a ello y varios ratitos nos hizo compañía (escopeta en mano todavía). El barco tenía un faro e iba alumbrando a todas partes, y a todas las barcas que se iban acercando (pues eran piratas). Nos contaba el chico que suelen ir en barquitas pequeñas sin luz, con armas y suben por los costados del barco, roban a los pasajeros incluso secuestraban a gente... A mí me dio mucho miedo eso, y más con la suerte de encallamientos que habíamos tenido durante todo el día! Pero bueno, ya al día siguiente pasábamos a zona más segura (según dijo). El caso, es que de repente, escuchamos gritos y más gritos, el barco paró. Nosotros decíamos: ya está, hemos entretenido al chico con nuestras preguntas y ya están aquí los piratas... Pues no, no era eso. El barco pilló a la barquita que mide la profundidad... Y os preguntaréis cómo?? Pues bien, el capitán dio la orden de bajar la barca para no encallar mas veces. El tal "araña" que así le llamaban, miembro de la tripulación, hizo caso, sin escuchar justo cuando desamarró la barca que el capitán decía que NO!!! Así pues, la barca estaba en el río, el barco avanzó y se la tragó. Claro, pues sin barca y 4 días mas... no llegaríamos bien, seguro! Así que decidieron bajar al río y buscarla, pena para todos, que encontraron la barca pero no su motor...
Y nosotros, con el ron, sin creer lo que estaba pasando y pensando: "vaya un viaje nos espera!!!" 

Fin del primer día!
Atardecer 1 sobre el río Ucayali

- Jueves 19: anécdota 3
El día 2 del barco pasó de la manera más normal que podía pasar: No pasó nada fuera de lo normal.
Amanecer en el río Ucayali.
Véase el vapor del agua.
Al ser el primer día que amanecíamos sobre aguas del Río Ucayali, aprovecho para explicar los horarios de comida:
<<A las 6am ya sonaba una cuchara golpeando contra una olla/cazo/qué se yo qué era. Para despertarnos e indicarnos que teníamos 30  minutos para ir a recoger el desayuno (avena y pan con algo raro untado); a las 12 del medio día volvía a sonar esa cucharilla para indicar que había que recoger el almuerzo (arroz, con pollo y un plátano imposible de comer de lo duro e insípido que estaba) y en la noche, a eso de las 7pm sonaba por tercera vez diaria la cucharilla para repartir la sopa que se servía como cena.>>


Como primer día, nos tomamos el lujo de subir al techo a desayunar y bueno, como no teníamos nada que hacer en todo el día, allí nos quedamos: leyendo, haciendo pulseritas de macramé y semillas que tan bien nos enseñó Sil Ja.


Este día, creo recordar que no pasó fuera nada de lo normal, como he dicho anteriormente, pero si no me falla la memoria, cuando bajamos Marco y yo de desayunar del techo, Karen nos dijo que (anécdota 3) se habían escapado unos pollos o gallinas. Bien, es un barco de mercancías, y no sabemos si eran pollos para Iquitos, o lo pollos que nosotros comíamos (ya que los mataban antes de cocinarlos...), nunca lo sabremos, lo que sí está claro es que los pollos iban corriendo por debajo de todas las hamacas evitando ser capturados!

Por la tarde seguimos con nuestro taller de macramé, hasta que atardeció.
En la noche tomamos unas chelitas del bar de abajo, pensamos que si tomábamos el ron, para los otros días no tendríamos nada!
Fin del segundo día.

- Viernes 20: anécdota 4, 5 y 6.
El viernes transcurrió tranquilo. Hicimos lo mismo que el día anterior: pasarla en el techo haciendo pulseras! 
Foto de: Miriam Göedeck
A mitad de mañana notamos que el barco va mucho más despacio y allá que le preguntamos al capitán (anécdota 4):

- Señor, por qué disminuimos la velocidad?
- Ay, m'hijita! Nos quedamos sin combustible!!
- Quéee? Cómo es posible??

En serio, no nos entraba en la cabeza cómo y por qué un barco salía sin el necesario combustible para llegar a su meta. La verdad, que cuando no pasaba nada, había un encallamiento en la arena, pero a eso ya nos acostumbramos, pero de verdad, quedarnos sin combustible... Pues qué hicimos? Tuvimos que esperar a que viniese otro barco detrás y que nos diese combustible. 
El tema está en que el que vino, no quería darnos! Y normal, si sale con lo justo! La buena noticia es que nos dio un poquito para poder llegar a un puerto a tiempo y repostar más! Así que el barco tuvo que pegarse mucho mucho (hasta golpear varias veces a Henry II) para poder pasarle el combustible. 


Uno de tantos pueblitos a las orillas del Ucayali
El día siguió transcurriendo tranquilo, bueno, no tanto (anécdota 5). ¿Se acuerdan del "araña", ese que soltó la barquita cuando no debió? Bien, pues cuando paramos en algún puerto, hay botes pequeños (siempre y cuando el barco no se pueda acercar a tierra porque volveríamos a encallar) que dejan a los pasajeros que paran en ese pueblito, pues bien, cuando el barco, después de una de esas paradas, ya zarpó y se alejó del pueblo, oímos cómo el capitán (uno de ellos) gritaba: "Araña!! Dejamos a Araña en el puertoooo!!!!" Nosotros, preocupados le preguntamos a otro señor que qué pasaba. Nos dijo eso, que efectivamente habían dejado a este chico, pero que "ya lo recogerían a la vuelta!!"
Como siempre les he dicho (si he tenido la oportunidad de hacerlo, en Perú y más en la selva, es todo taaan tranquilo, taaaan normal... que me encanta!)

En la tarde tomamos un vino dulce y bueno, Juan Carlos decidió darle duro al Rompecalzones! No sé si lo conté antes, pero el Rompecalzones es un trago típico de la selva. Pues anteriormente los hombres podían tener varias mujeres, y claro, después de todo el día trabajando, cuando llegaba la hora de satisfacer a sus 7 mujeres, no podía! Entonces inventaron esa bebida ante la cual ningún calzón (en Perú así se le llama a la ropa interior femenina) se le podía resistir y todas las mujeres quedaban completamente satisfechas. Como este trago también está el 7 raíces y muchos más! ¡Eran muy listos!


Pues bien, los 10 que éramos, decidimos escribir un mensaje y meterlo en la botella, con tal de dibujar una sonrisa a quien lo encontrase. Estábamos tan emocionados por eso!!! Ojalá que haya tenido su efecto! 





Fin del tercer día.


Fin?? Mentira!!! (anécdota 6) Esa noche, estábamos durmiendo y... a las 4am (aunque ya del día siguiente), paramos en un puerto y qué pasa? Cada vez que paramos sube gente vendiendo comida y bebida, así que nos despertaron los gritos de: "hay aguaaaaa, hay gaseosaaa!!!!" "hay polloooo, hay chaufaaaa" Así repetidamente hasta que zarpamos y uno de nuestros vecinos pasajeros se le ocurrió poner la música así, en mitad de la noche. Es por esto que la BSO del Viaje es: 




Ahora sí, fin del tercer día.

- Sábado 21: último día, última anécdota.

Como según nos habían dicho, éste sería el último día, así que decidimos Tiphaine, Juan Carlos, Marco y yo empezar el día viendo el amanecer. Así que a las 5am nos subimos al techo.


 No fue nada del otro mundo, o es que yo, mas bien, soy amante de los atardeceres. El caso es que estuvimos un buen rato arriba. Estuvimos charlando con el capitán (que terminaba su turno a las 6am) y según nos dijo, llegaríamos a Iquitos para medio día, aunque cada uno decía una cosa: "a las 11 entramos en el Río Amazonas", otro: "ya estamos en el río Amazonas", otro: "en dos horitas nomás llegamos a Iquitos!!" La verdad fue la siguiente: sobre la 1 del medio día desembocamos en el Río Amazonas y a las 10pm de la noche llegamos a Iquitos. 
Ya amanecido bien, decidimos bajar para recoger el desayuno. Al ratito de haber bajado y desayunado nos escuchamos gritos y un fuerte golpe del barco (anécdota 7): El capitán se durmió y chocamos contra la orilla del río! 
En serio?? Ya estábamos curados de espanto con todo lo que pasaba en ese barco! Pero si ese señor cambió el turno hacia menos de media hora! Nosotros vimos como se despertaba, se cambiaba con el que había estado toda la noche en vela y se ponía sus auriculares (me sorprendió la comodidad con la que tomó el mando del barco), y claro está, se durmió y chocamos! Increíble!
Menos mal, salimos de ésta y ya durante el día no pasó nada, ahora sí, de verdad.
La pasamos todo el día en la parte delantera del barco, pues queríamos ver cómo entrábamos en el Amazonas y pues porque se estaba más fresquito que en el techo!

Por suerte, tuvimos la compañía de Daisy, una niña peruana pequeña, tendría unos 6 añitos. Pero era muy extrovertida. Nos miraba y se extrañaba, pero ella lo preguntaba todo:
- Eres blanca! ¿Por qué eres blanca?
- ¿Naciste blanca?
- ¿Vas a ser siempre así de blanca? ¿Y te gusta?
Ya me diréis cómo respondías a esas preguntas! Fue todo un reto tener que explicar a esa niña por qué no teníamos el mismo colo de piel, pero igual creo que fue muy enriquecedora esa experiencia. Estuvo mucho tiempo con nosotros. Le preguntamos si su mamá sabía dónde andaba y decía que sí. Hasta que vinieron sus  tres hermanas buscándola porque su mamá andaba preocupada!! ¡¡Menuda era esta niña!! 
Entrada al Amazonas


Al medio día, entramos en el Amazonas. Se notaba bastante por que empezó a salpicarnos el agua, había mucho más caudal y hasta olas! Si el Ucayali ya era ancho... el Amazonas era el triple!
Fue algo grandioso!
Atardece sobre el Amazonas

A las 10 de la noche llegamos a Iquitos.

FIN DEL TRAYECTO PUCALLPA - IQUITOS

Lima - Pucallpa

Bus Lima - Pucallpa: 80 soles

El lunes 16 de Julio de 2012, todos preparamos nuestras mochilas con todo lo esencial para viajar a la selva: ropa de verano y algún polo o pantalón largo por si acaso, chanclas, zapatillas, loción anti-mosquitos (a litros!!!), bloqueador solar, y muchas ganas de sumergirnos en la amazonia peruana!

De Lima salimos en bus camino a Pucallpa: Karen (Perú), Sil Ja (Alemania), Miriam (Alemania), Tiphaine (Francia), Eli (Alemania), Juan Carlos (Perú) y yo. Salimos a las 2:30 pm y llegamos Martes 17 a las 6:30 am. El camino en bus fue mas o menos divertido y algo raro... Nada más salir de Lima, como siempre que viajas hacia el interior de Perú, pasas de desierto a subidas curvadas y empinadas por las rocosas montañas de la cordillera de Los Andes, es entonces cuando vienen los pitidos en los oídos, dolores de cabeza, incluso mareos, pues algunos todavía sufren de soroche, (lo más raro de esto, es que el soroche en este viaje les dio sólo a los peruanos!!).
En el viaje la pasamos hablando toda la tarde del lunes y bueno, en la noche era hora de dormir y así hacemos. De repente, encendieron las luces, yo, que estaba justo al lado de las escaleras de subida del autobús, desperté y vi el cañón de una escopeta apuntándome en la cara.... asu madre!! menudo susto me di!!! Era un señor con vestimentas militares el que subía para decir exactamente lo que David en su blog expresó a la perfección:

“Buenas noches señores pasajeros, disculpen las molestias señores pasajeros. Estoy aquí señores pasajeros en nombre del comité de autodefensa, señores pasajeros. Estamos aquí señores pasajeros para protegerles. Como ustedes saben señores pasajeros, esta zona es bastante peligrosa y sufre de asaltos, por tanto llevamos ya un par de horas acompañándolos. Señores pasajeros, para que su travesía sea de lo más segura y no sufran altercado alguno. Por ello que rogamos de su colaboración pues estamos realizando la labor que la policía no quiere realizar, de manera voluntaria, señores pasajeros. Por ello que rogamos de su colaboración señores pasajeros.”

"Estamos trabajando para protegerles" ¿Protegernos, en serio? Si nos mataron del susto!! A ver, yo les di un solcito, como todos!  Claro, se supone que estaban para defendernos, protegernos... que se yo! Pero vaya susto! Al fin, fue gracioso...
Así pues, fue avanzando la noche, estos señores con escopetas apunta-mariates se fueron y volvimos a dormir, con el corazón en un puño, eso sí. Y en seguida se hicieron las 6:30 am del martes 17, hora de nuestra llegada a Pucallpa. 
En la parada del bus estaban los moto-taxistas esperándonos para llevarnos al centro de la ciudad. Como siempre, no habíamos sacado las mochilas del maletero y ya te decían: "señorita las llevo?" "3 soles a la plaza de armas!!" "a donde van señoritas??" Y tu, "a ver, en serio, vine a la selva para estar tranquila!"
Ya en el centro de Pucallpa, Karen llamó a la mamá de nuestra querida amiga Rose, que nos ofreció una habitación en el hostal familiar para descansar, darnos una ducha y guardar las mochilas. Ya duchados, nos acercamos al puerto para preguntar cuándo salía algún barco hacia Iquitos. El señor nos dijo que salía ese mismo día!! Echamos un vistazo y decidimos esperar a Carina (Alemania) y Marco (Español-peruano-alemán) y salir al día siguiente en otro barco que visitamos: Henry II. Era más pequeño que el que salía el mismo día y no iba tan lleno, en realidad fuimos los primeros en colocar las hamacas (que así íbamos a viajar) y guardarnos el sitio. 
Almorzamos donde la mamá de Rose y fuimos a la plaza de Armas de nuevo a recoger a Carina y Marco que recién llegaban. De ahí les acompañamos al mercado para comprar sus hamacas y también comprar los tuppers donde nos iban a poner la comida en el barco.

Descansamos un poquito y fuimos a cenar comida típica (invitación de la señora). Dormimos en varias habitaciones en el hostal de la familia y al dia siguiente a las 7 am nos disponíamos a montarnos en el barco, tras el chequeo de mochilas y que el señor nos dijese: Míster a todos, chicas y chicos! 
La estancia en Pucallpa fue cortita pero al estar acompañados de tan buena gente, la disfrutamos mucho! Así que, gracias a la mamá de Rose, al señor que nos vendió las chelitas esa noche y a la ilusión que teníamos por ver que íbamos a pasar nuestros siguientes 5 días en Henry II!!!

Próximamente, entrada de Pucallpa a Iquitos.

jueves, 28 de marzo de 2013

Amazonía peruana.


En el mes de julio, justo unos días después de regresar del Cusco, decidimos adentrarnos en la selva en Iquitos. Al ser un viaje bastante largo (ya que fuimos y volvimos en barco), lo voy a redactar en 4 entradas distintas. Acá les dejo el enlace en verde a cada una de ellas!
- Lima - Pucallpa 
- Pucallpa - Iquitos
- Iquitos
- Iquitos - Yurimaguas - Tarapoto - Lima 




"La selva es un universo apabullante de colores. A veces un ruido visual, a veces un orden extremadamente monótono. No es esencialmente verde... en si es como la imaginamos. La selva siempre será distinta, aunque pareciera estar quita con sus ciudades psicodélicas y sus cabañas repetidas.
La selva es un abstracto de misteriosos significados"
Pintura y escrito en la Plaza de Armas de Iquitos.


Espero os guste! 

miércoles, 13 de febrero de 2013

C u s c o !

Esta entrada está dedicada al imponente Machu Pichu y como no? a mi compañero de departamento y hermano Marco!!

SALIDA DE LIMA – CUSCO 5 JULIO 2012


Para este viaje, mi hermano Marco (compañero de piso en Lima) y yo, decidimos hacer la escapada a MachuPichu juntos. La verdad fue porque todos nuestros amigos ya lo habían visitado y éramos los ultimísimos en ir!! Así que, decidimos ese jueves 5 de julio emprender la ruta. Llegamos un viernes en la mañana a Cusco y de ahí, fuimos directamente a comprar los boletos para la entrada a Machu Pichu... 144 soles!!! en seeerio??? ufff, pero menos mal que con el carnet de estudiante internacional nos hacían un 50% y al final pagamos unos 23€ aprox. Con boletos en mano para el domingo y mochilas a la espalda, decidimos buscar hostal y fuimos a parar al mejor barrio: Barrio de San Blas, bohemio, hippie, multicultural... y nuestro hospedaje: Carmen Alto, de lo más familiar, lindo y con personas bien chéveres!



Esa noche nos tomamos unas chelitas y fuimos a un bar a tomarnos unos pisco-sours a nuestra salud.
A la mañana del sábado, menos mal que sin resaca, emprendimos nuestro camino hacia Aguas Calientes, el pueblo de Machu Pichu. Bien, la mayor parte de los “gringos” hacen la ruta en tren, desde Cusco hasta Aguas Calientes pasando por Ollantaytambo, lo llaman el tren más caro del mundo comparando precio/kilómetros, no recuerdo bien si eran unos 150 dólares o 200.... Nuestra ruta? Entre 10 y 15 euros! Salimos a las 9am de Cusco en una furgoneta hasta Santa Teresa, fueron unas 4 o 5 horas en las que disfrutamos de la “mejorcita” música típica de la sierra, de un pan con palta y de varios pedazos de queque de durazno. Una vez en Santa Teresa tomamos un taxi (salimos en el momento en que se llenaba, al igual que con la furgoneta) de ahí fuimos directamente hasta Hidroeléctrica y tomamos el camino al ladito de la vía del tren hasta llegar, dos horas más tarde, a Aguas Calientes (7pm). El camino fue muy divertido: los gringos burgueses que se veían cuando pasaba el tren, las canciones y el pedo asesino de mi hermano, el paisaje, cuando se nos hizo de noche atravesando el túnel sin linternas...





Nada más llegar al pueblo, entramos en el primer hostal que vimos, dejamos las mochilas y decidimos salir a pasear por el pueblito y comprar algunas postales y cenar, claro. Pero cada vez nos aproximábamos a la plaza de armas de Aguas Calientes, escuchábamos la música más fuerte... ¿qué será esto? Bien, pues justo coincidió en la fiesta del 5º Aniversario de Machu Pichu como Maravilla del Mundo. Ya pues, ahí que fuimos a comprar una chelita, y otra... Había una orquesta que tocaba cumbia, y era buenísimo en serio! De ahí fuimos a cenar y volvimos a por otra chelita, y fue ese en el momento en que conocimos a tres generaciones de bricheros (llámese "brichero" a toda persona peruana que persigue e intenta enamorar a los extranjeros para crear un puente para que puedan salir del Perú, la palabra viene de bridge -puente en inglés-)! El abuelo, el hijo y el nieto! Increíbles bricheros, ah? Su conversación eran tres frases de distintos temas, pero repetidas unas mil veces! Asi todo el tiempo! Pero nos reímos muchísimo!!



A la mañana siguiente, quisimos salir temprano para que nos diese tiempo a disfrutar arriba, y no fuese demasiado tarde a la hora de volver para Cuzco. Pero nos encontramos con la sorpresa de que llovía un montón. Yo me levanté y me fui a duchar, cuando volví Marco me dijo: Mariate, está lloviendo??? yo... no! Es el río!!! jaaaaaaaaaa! Ni río ni ría! Llovía y mucho! Asi que lo mejor que hicimos fue dormir un poquito mas hasta que paró de llover y decidimos emprender el camino de escaleras arriba! Y qué escaleras, pues más de 1700 de ellas! Yo a los quince primeros minutos ya le dije a mi hermano: a ver, yo no puedo con esto, tú ve delante, y me esperas arriba! Y así fue. Hojas de coca en mano y en el costado de la boca y escaleras arriba!






Pero tras una hora y media... llegamos! No puedo escribir mucho sobre esto, simplemente dejaré algunas fotos. Lo único que digo es que, mi hermano y yo fuimos los mejores guías del lugar! Había gente que se quedaba mirándonos y escuchándonos con asombro entre las ruínas incas de Machu Pichu, hasta que nuestra explicación desembocaba en cualquier tontería, asi que la persona dirí: vale, esto es todo broma, aquí no había un comedor, y ahí no mataban a nadie... jojojo
También encontramos el mejor sitio donde, quizás, nadie antes haya podido almorzar con una vista genial... había dos piedras que hacían como una cabaña, ahí nos resguardamos de la fina lluvia que caía y pudimos comer el pan con palta, queso, jamonada.... éramos los reyes incas del momento!






(nuestro escondite para el almuerzo)

Tras visitar esta maravilla, emprendimos nuestra vuelta a Cuzco, ciudad a la cual llegamos a la 1am y de la cual disfrutamos al días siguiente de la compañía de Daniela y Marcel. Al día siguiente volvíamos a Lima.


GENIAL ESTE VIAJE!!!

martes, 4 de septiembre de 2012

B O L I V I A !!!!

Voy a empezar con las aventuras de este viaje, diciendo de antemano que todo fue organizado en su último momento.
El equipo viajero fuimos Alejandro y Arianna (México) y Alejandro y yo (España).

7 Junio.
9:30am: Salida Lima-Puno 120 soles con la compañía Ormeño.

8 Junio. Puno
Llegada a Puno a las 9am.
Puno es un pueblito que está a orillas del Lago Titicaca de la parte peruana. Acá quisimos visitar las islas de Tequile, Amantaní y de los Uros. Pero los tours que salían a las tres islas empezaban a las 8am, por lo tanto, sólo pudimos hacer el tour de las Islas de los Uros. Son unas islas flotantes artificiales. El costo del tour fue de s/15 y s/5 de la entrada.
En las islas nos explicaron cómo las arman para que no se hundan y visitamos alguna casa de las personas que viven allá. Acto seguido montamos en una embarcación tradicional, llamada por ellos como “el mercedes benz”. El costo del viaje de una isla a otra era:
s/6 para peruanos; s/ 20 para extranjeros. Como nos pareció muy muy caro, le dijimos al señor que preferíamos no montar (ya que eran dos minutos desplazarte de una isla a otra) y le dijimos que éramos estudiantes y que de verdad que no podíamos. Al final el señor nos dijo que nos cobraría 3 soles por precio de estudiante. Así que al final montamos en la barquita.
Personalmente no recomiendo esta visita ya que la ví como un escenario para los turistas. Te explican y muestran cómo viven y luego te llevan a ver sus artesanías y como que te “obligan” a comprar algo. Pero es muy caro. Asi que para sólo un dia, mejor guardar ese dinero y gastarlo en Isla del Sol, en Copacabana.

Este mismo día tomamos un bus que nos llevó a Copacabana, el bus nos costó s/30. Pero despues nos dimos cuenta que habían más baratos que pasaban por algunos pueblitos, como por s/15. (Nos vieron extranjeros y nos engañaron diciendo que sólo salían esos buses... pero nunca más!!).
Llegamos a Copacabana y fuimos de frente a buscar un hospedaje. Nos salió por 20bolivianos. (1€ = 8'7 bs).
 Fotos de las Islas de Los Uros.

En la barca

9 Junio. Copacabana
Copacabana es el pueblito a orillas del Lago Titicaca de la parte de Bolivia. Hacía muchísimo frío pero por suerte pudimos comprar calcetines, gorros y chompas de alpaca (lana de llama) muy muy baratas.
Este día salimos hacia la Isla del Sol, en pleno Lago Titicaca. El trayecto en lancha costaba 20bs. Durante el viaje que tardó como 2 horas aproximadamente, tuvimos de todo: sol, nubes, lluvia, granizada fuerte, sol otra vez... Fue toda una aventura viajar en el techo del barquito!!
Esta isla es muy especial. El paisaje es especial, las vistas son preciosas, hay muchos turistas en plan mochileros... El hostal donde nos quedamos era el Hostel Pachamama en plena orilla de playa y nos costó cada noche 20bs. Nada mas llegar dejamos las mochilas y emprendimos una ruta para ver unas ruinas y las huellas del sol. Al volver de la caminata fuimos de frente a almorzar algo en un restaurante: crema de choclo (maiz) y un plato de arroz, papas, ensalada y una trucha riquísima, todo por tan sólo 25bs!!! Bolivia es rebarato!!
Estuvimos en la playita de delante del hostal hasta que anocheció y nos empezamos a congelar del frío que hacía, así que decidimos comprar una botellita de vino (25bs). Que al final fueron 4 las que vaciamos con ayuda de nuestros vecinos de habitación que venían de Barcelona y Suiza.
Lo que más valió la pena de ver es el cielo. Pienso que es el cielo más bonito del mundo, repleto de estrellas, no había hueco para una más. La vía láctea se veía con total claridad, fue hermoso.

                                            Vista desde nuestro hostal Pachamama






10 de Junio.
A la mañana siguiente tomamos la lancha de vuelta a Copacabana y de ahí el bus camino a La Paz. El bus hasta La Paz nos costó 20 bs y tarda como 6 horas. Hay un momento que bajas del bus para cruzar un estrecho en barco.


Al llegar a La Paz decidimos salir esa misma noche hacia Uyuni. Mi memoria no me permite recordar el precio del pasaje, pero seguro que fue muy barato (como 100bs) para las 8-9 horas de viaje que eran. Eso sí, un viaje lleno de traqueteos que no te dejaban dormir.

11 de Junio. Uyuni
Llegamos en la mañana a Uyuni, tomamos una ducha en un hospedaje por 15bs, tomamos un desayuno en el mercado (café con leche, y un pan con huevo y queso) por 10bs y comenzamos el tour de Uyuni con la compañía “Laura Travel”.
El tour que hicimos era de 3 días, y costaba alrededor de 800bs (incluyendo algunas entradas que pagas durante el trayecto, comida, transporte y alojamiento). Si puedes negociar para rebajar el precio, ya sea porque vais en grupo, porque sois estudiantes o por lo que lo consigais, mucho mejor!
Contratación del tour: 700 bs
Entrada a la Isla Incahuasi: 30bs (no es necesario pagar, es decir, se paga para subir arriba, pero desde abajo se ve tambien bonito), aunque es muy barato.
Entrada a la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa: 150bs (ésta sí es obligatoria ya que la segunda noche se pasa dentro de la reserva).
Dia 1 (11/06)
Visita al cementerio de trenes y Salar de Uyuni. La ruta la decidís vosotros, si quereis más tiempo en un lugar que en otro, o si de frente no quereis ir a algun sitio, ya que hay visitas a pueblitos para comprar artesanía, cosa en la que nosotros no estábamos interesados.
Se hace noche en el hospedeje de sal. Hay cerca una tiendita donde se puede comprar licores de café muy ricos y baratos, para llevar mejor el frio.
 Cementerio de trenes

 Salar de Uyuni. Isla Inca Huasi (arriba)



Día 2 (12/06)
Visita al mirador del volcán Ollague. Algunas lagunas (blanca y rosada) y el arbol de piedra.
 Volcán Ollague
 Lagunas blanca y rosada

Día 3 (13/06)
Este dia se amanece como a las 4 de la mañana para ir a ver los geysers y el amanecer. De ahí pasamos a la laguna verde y fuimos a un desierto de piedras. Ya la vuelta se hace temprano ya que son varias horas hasta llegar otra vez al pueblo de Uyuni, llegada efectuada sobre las 18h.


Esa misma noche decidimos aprovecharla para ir camino a La Paz.

14 de Junio. La Paz
Qué decir de La Paz? Es una muy bonita ciudad. Estuvimos sólo un dia, ya que a la mañana siguiente tomamos el bus para Lima. Por eso puedo recomendar pasar más días aquí.
Nos alojamos esa noche por 20bs en el Hospedaje “El carretero”, situado a dos cuadras de la plaza mayor de La Paz. Es de ambiente mochilero y muy bohemio. Cuenta la historia que Manu Chao quiso comprar ese hospedaje, pero al final nada.

15 de Junio.
Tomamos el bus a Lima.
Nos esperaron 27 horas de trayecto a 600bs con la compañía Ormeño.

FUE UN VIAJE RÁPIDO, PERO INTENSO. SIEMPRE VALDRÁ LA PENA VOLVER A BOLIVIA.

sábado, 23 de junio de 2012

este invierno raro del sur


A las seis de la mañana la ciudad se levanta de puntillas y comienza a dar sus primeros pasos. Una fina niebla disuelve el perfil de los objetos y crea una especie de atmósfera encantada. Las personas que recorren a estas hora la ciudad parecen estar hechas de otra masa, que pertenecen a la vida fantasmal.  Las beatas arrastran sus cuerpos penosamente hasta desaparecer en los pórticos de las iglesias. Los noctámbulos convertidos en deshechos humanos de la noche regresan a sus casas envueltos en ese olor fuerte de alcohol mezclado con tabaco industrial. Los basureros inician por las grandes avenidas su paseo siniestro, armados de escobas y carretas. Los repartidores de periódicos entregan los grandes paquetes en los kioskos. A esta hora se ve también a los obreros caminando hacia los paraderos, policías bostezando dentro de sus coches, personal de seguridad abriendo los mercados y dependientes abriendo las puertas de sus tienditas.
Se escuchan los primeros pitidos de taxis y las primeras voces de los cobradores de las combis intentando convencerte de que su destino es el mejor.
La ciudad se tiñe de color y alegría, aunque el cielo esté gris.
Las ojeras de los más jóvenes estudiantes van desapareciendo en lo que dura el largo recorrido hasta sus universidades. Sin pereza. Estudian para ser los mejores.
De vez en cuando encuentras alguna chica en bicicleta, dejando volar su falda y con la cartera en la cesta. Otras veces también puedes observar a personas peruanas o extranjeras caminando ajenos de todo lo que pasa en su alrededor, envueltos en esos cables conectados a un aparatito que contiene música o radio.
Los vigilantes de algunos edificios hacen sus tareas: limpian los portales, riegan el jardín y dan los buenos días con o sin una bonita sonrisa.
Así va pasando la mañana, segundo tras segundo, hora tras hora. Hasta que empiezan a brotar las sombras de los edificios, árboles, transeúntes. Sí, raramente, ha salido el sol. Mientras, las cocineras de los más pequeños restaurantes, piensan en el menú que pueden ofrecer ese día. Acto seguido ya vas pudiendo leer esas pizarras negras y verdes tu olfato va percibiendo ese rico olor a ají, anticuchos y otros olores nunca antes experimentados. Sí, es la hora del almuerzo. Decides almorzar en la terraza más pequeña, esa con las mesas de madera y manteles rojos rodeadas de geranios florecidos. Miras en tu cartera y sí, ahí tienes esa moneda de 5 soles, la cual te dará el placer de poder pegar un bocado. Sabes que van a tardar, pero también sabes que preparar un buen ceviche toma su tiempo. 
La tarde transcurre con calma, puedes observar que el sol te ha vuelto a abandonar y lo sustituye una blanca y fría neblina que cala tu ropa y se posa en tus conductos respiratorios. Enseguida, sin darte cuenta oscurece, estos días ya no te dejan un bonito color de cielo, eso ya se quedó grabado en las retinas de los más apasionados de los atardeceres.
Los serenazgos emprenden sus rutas de control por el distrito y los vecinos andan aparentemente seguros por las calles. Todavía se oyen voceando el nombre de las principales calles de Lima. Hay quien se queda en Bolívar, otros prefieren el dulce Sucre y los más cómodos toman sus taxis hasta Miraflores.
El día va terminando. Los queirolos se llenan de amantes del buen vino y pisco. Los taxis se van llenando y todavía pitan sin cesar a cada metro que avanzan. La noche emerge en Barranco y Miraflores, donde ya no encuentras a surfistas y paracaidistas. Plaza San Martín se llena de luces de colores alumbrando las fachadas y la Plaza de Armas tiene un encanto especial.
La noche transcurre como cualquier noche de cualquier ciudad del mundo. Los jóvenes y los más desocupados se hacen los dueños. Los ritmos de salsa, chica y merengue, entre otros, guían a esos noctámbulos que, una vez mas, regresarán a las 6 de la mañana envueltos en su melancolía.